Cómo viajar siendo vegano y no morir en el intento

Cuando nos encontramos de vacaciones fuera de casa, nos podemos sentir algo vulnerables y descolocados al no saber qué es lo que estamos comiendo exactamente o qué tipo de ingredientes contiene el plato que nos han servido en el caso de que no encontremos ni a la de tres un restaurante vegetariano :-)

En mi caso y por fortuna, actualmente me encuentro inmersa en un viaje algo largo y estaré fuera por una temporada indefinida, por lo que me gustaría compartir mi experiencia en primera persona durante estas semanas acerca de lo sencillo que resulta viajar siendo vegano en los diferentes lugares que visito. Lo único que necesitamos es un poco de ingenio, previsión y anticipación.

Por supuesto, resulta algo ‘más sencillo’ viajar durante un periodo limitado (1-2 semanas), en las que nos podremos apañar en ciertos momentos con alimentos envasados traídos de casa (como mueslis, bricks de leche vegetal, cereales, frutos secos…) que durante un tiempo indefinido, siendo la situación más extrema al no disponer de una cocina propia al 100% ni de todos los ingredientes que te gustaría tener a mano.

A la hora de hacer la mochila, pensé en las diferentes situaciones en las que me podría encontrar a lo largo del camino, por lo que decidí llevarme un pequeño kit básico de supervivencia, con el que me podría apañar a largo y a corto plazo. Una vez en el destino, buscaría tiendas especializadas en las que aprovisionarme de proteínas o leches vegetales. Tachán, tachán, allá va mi lista:

  • Pasta de miso instantánea: combinada con agua caliente, nos reconfortará y nos aportará multitud de beneficiosos minerales. Siempre que se nos acabe, podemos buscar alguna tienda de dietética allá donde estemos y recargarnos nuevamente del súpermiso! La podremos combinar con algas como la wakame o la nori.
  • Algas deshidratadas: No pesan, están cargadas de nutrientes y las podremos combinar a la perfección con el miso, ensaladas o pequeños guisos. En mi kit no faltan la wakame, la nori, la dulse (hierro a tutiplén) y la kombu. Duran muchísimo ya que se expanden una barbaridad al ser remojadas en agua!
  • Avena: Es energética, nutritiva y nos ayudará a mantener el nivel de azúcar en sangre, gracias a su efecto de lenta absorción. Resulta perfecta para los desayunos y combinándola con agua (proporción 4 tazas de agua por 1 de avena), pasas u orejones, canela y un trocito de alga kombu, tendremos un potente y energético mega-porridge!
  • Quinoa: A parte de ser uno de mis pseudo-cereales preferidos, es rica en aminoácidos esenciales (en especial la lisina) y es muy agradecida de preparar. Me encanta comerla en ensaladas con verduras o algas aunque su poder se multiplica (con aportación proteica igual a la de la carne) si se combina con otros cereales o incluso seitán. También es estupenda como cereal cocido en el desayuno, si estamos hasta las cejas de la avena ;-)
  • Frutos secos y fruta deshidratada: Nueces, almendras, anacardos, pasas, orejones… energéticos a más no poder para matar el gusanillo a media mañana o a media tarde. Fáciles de encontrar en todos los lugares si nuestras reservas se han agotado. Eso sí, mejor sin sal!
  • Especias y semillas: Siempre llevo un botecito de sal marina (para cuando puedo disponer de fogones), canela (un poquito sobre las frutas, en el desayuno… no puedo vivir sin ella!) y semillas de sésamo (fuente de calcio, podemos incluirlo machacado tanto en las ensaladas como en los patés que podamos preparar. Si tuviéramos tiempo, combinándolo con aceite de oliva, podemos preparar un delicioso tahini para mojar el pan!).
  • Tés e infusiones: Empaquetadas en pequeños sobres, nos aromatizarán tanto desayunos como meriendas. No pueden faltar en mi kit el té verde, roiboos con canela y el mugicha (té de cebada genial para la época veraniega, 100% libre de cafeína y entre sus propiedades, ayuda a reducir el estrés y depura el organismo).

Y voilà! He aquí el pequeño paquete que siempre me acompaña! Por supuesto, se puede disfrutar plenamente de la comida en el destino tanto en restaurantes veganos/vegetarianos como en los restaurantes más locales, en donde explicaremos nuestro caso por si nos pudieran preparar alguna ensalada (ojo con las mayonesas y el queso!), verduras a la plancha, cereales o legumbres.

Pero si necesitáis alguna ayuda extra de más (todos sabemos que el lenguaje a veces, sólo a veces, resulta algo complicado) para acabaros de entender bien sobre lo que queréis y no queréis, aquí van un par de sugerencias personales:

  • Icoon book: Un diminuto diccionario de bolsillo a rebosar de iconos con el que no hay excusas para no entenderse aquí, en la China conchinchina o en la gélida Groenlandia. Yo lo adquirí en la librería Altair de Barcelona, pero también lo podéis comprar vía online desde aquí. Y si disponéis de un iPhone, he aquí la aplicación.

  • Veggie Passport: Una aplicación para iPhone con una amplia colección de traducciones para veg(etaria)nos viajeros en múltiples lenguas. Cómo decir, por ejemplo, ‘Soy vegano‘ en japonés?

El mundo es un escaparate de vida lleno de frutas conocidas y por conocer, verduras exóticas, cereales, semillas y legumbres que podremos combinar a nuestro antojo para salir muy pero que muy airosos del paso cuando no haya un restaurante a la vista o en varios kilómetros a la redonda. Todo es mucho más fácil de lo que parece :-D

En los próximos posts, hablaré de la cultura gastronómica de donde me encuentro, con recomendaciones de links y restaurantes para que salgáis de casa bien informados!

Me queda una última pregunta: veganos, veganas, vegetarianos y vegetarianas: ¿cómo os las apañáis cuando estáis de viaje?

4 comentarios en “Cómo viajar siendo vegano y no morir en el intento

  1. Hola,

    Yo la verdad es que nunca he tenido mucho problema en comer en el extranjero desde que no como carne ni pescado. Evidentemente no comes tan saludablemente pero sobrevives 1 o 2 semanas sin problemas aunque sea a base de ensaladas. Tambien es verdad que en eeuu y en otros paises europeos hay mas sensibilidad que aquí hacia este tema y en bastantes restaurantes te indican los platos vegetarianos. Incluso en el avion te sirven un menu vegano si lo solicitas!
    La verdad es que me impresiona lo preparada que viajas.

    Un saludo

    • Hola Cigi!
      Viajar siendo vegano es sencillo! Por supuesto! Cuando viajas durante 1-2 semanas no es para nada complicado disfrutar muchísimo de ensaladas y de las frutas locales :-)
      Mi kit de supervivencia simplemente está hecho para laaaaaargas estadas fuera de casa (llevo casi 1,5 meses fuera) y quieras o no, cuando no tengo ganas de salir puedo apañármelas bastante bien con una quinoa casera o una sopita de miso ;-) Créeme, muchas veces hecho de menos la comida casera y cocinar!
      ¿Por cierto, has ya ido de vacaciones? ¿Ha sido sencillo disfrutar de buenos vegetales/fruta/comida allá donde has estado? :-D

  2. Hola,..me ha encantado éste post!!! no podía ser más práctico ni estar más clrito redactado,…muchas gracias.
    Una cosita: cuando hablas de pasta de miso, te refieres a la de color blanco no??? ,…es que compré una vez una que era casi negra, y no me gustó nada,…luego he visto otras de color clarito pero ya no me fío

    • Hola Rosa!
      Muchísimas gracias por tus dulces palabras ;-)
      En principio suele ser el mugi miso (miso de cebada). El de sobre preparado viene en forma de pasta ya con las algas deshidratas, listo para servirse en agua caliente. Yo llevo siempre un paquetito de 4 por si las moscas :-D
      Un fuerte abrazo!

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